La película fantástica del Universo Decur

La historia de Guillermo Decurgez podría ser el argumento de una película de Hollywood. Las locaciones estarían situadas en Arroyo Seco, muy cerca de Rosario, o tal vez deberían ubicarse en algún pueblo perdido de Ohio o Wiscounsin. Decur en un principio sería un hombre alienado que coloca una puerta de auto por minuto en General Motors, durante horas, días y años, y no ve demasiadas perspectivas de cambio. La tristeza se mete adentro como un gusano que lo corroe, le quita las ganas y torna su desánimo en depresión.

Cuando el cuerpo no aguanta más, se ve obligado a dejar atrás el mandato familiar de trabajar en la fábrica, para ganarse el sueldo en un ciber de la ciudad. Entonces, una noche como tantas ve en la tele a una persona con barba y lentes oscuros que se dedica a dibujar y siente el llamado de la vocación que lo levanta de la cama, porque casi había olvidado que era eso lo que le gustaba hacer de verdad.

Nuestro protagonista comienza a transitar el camino del héroe cuando sale de su letargo para correr a comprar libros y pinturas que lo ayudan a despertar y concebir con acrílicos los personajes de un universo paralelo que le salvarán la vida.

La película basada en hechos reales, continúa de forma vertiginosa. En cuatro años, Decur abrió un blog en donde comenzó a subir sus trabajos, llamó la atención de admiradores y colegas que apreciaron los delicados dibujos minúsculos, hasta que su nombre llegó a oídos de Daniel Divinsky, director de Ediciones de la Flor. Con ellos publicó su primer libro, Merci! Además apareció en revistas importantes como Fierro y Orsai.

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Tapa y sumario de Revista Fierro Nº 71

Infancia dibujada

Conozco la historia de Guillermo Decurgez a partir del momento en que se levanta de la cama y vuelve a dibujar, pero también me interesa saber de la etapa previa, del niño Decur. ¿Cómo te decían antes? ¿Cómo te llaman tus amigos?

-Antes, e inclusive ahora, me dicen “Temo”. Cuando era niño decía con dificultad mi nombre “Gui-temo” y la buena de mi hermana empezó a burlarse de ello, entonces, como me molestaba, me quedó “Temo”.

-¿Qué te gustaba dibujar a los 4, 5 años? ¿Qué recuerdos tenés sobre esa etapa de tu vida en Arroyo Seco? ¿Veías dibujitos? ¿Con qué jugabas?

-Me gustaba dibujar de todo. Justamente estos días estuve revisando cajones y me encontré con dibujos que ya había olvidado. Fue un momento feliz. Dibujaba mis salidas a pescar con carrito, también solía dibujar mucho a los personajes de la Family Game, como por ejemplo, Battletoads, Contra o Mario Bros. En los 90’ me hice fan de los dibujitos de Doug, muy fan. Jugaba mucho con ladrillitos de la marca Tente, la mejor de ese tiempo para mí. También tenía muñecos de Las Tortugas Ninjas y G.I. Joe.

-¿Te destacabas en el colegio por dibujar? ¿Había otra cosa que te gustara hacer? ¿Música? ¿Deportes? ¿¿Matemática??

-Además de dibujar, sí, deportes, menos fútbol, lo que sea. ¿Qué es Matemática?

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Estilo de juego

-Hay un estilo, un sello Decur, que aunque tiene alguna influencia de Liniers, se vuelve muy reconocible y por lo tanto único. Tenés un perfil romántico, melancólico y naif pero algunas veces hay cierta oscuridad que me resulta interesante ¿dejás que fluya? ¿Sentís que tenés total libertad para expresar esos sentimientos en las viñetas? ¿Por ejemplo, si estás enamorado, triste o enojado eso sale al exterior? ¿De qué manera?

-Si sos músico y te gusta Miles Davis es muy posible que a la hora de componer no escribas “Laura se te ve la tanga”. Desde que conocí el trabajo de Liniers, se me metió en la sangre y siento que me va a acompañar hasta que me muera. Con respecto a la libertad, sí, la tengo completamente cuando armo el libro para Ediciones de La Flor, por ejemplo. Pero no es la misma libertad que para Orsai, ya que hay ciertos y hermosos límites. De todas maneras, Orsai siempre me dejó jugar y meter muuuuucha parte de mi personalidad dentro de la revista, que vale aclarar y que es lo que siento, una de las mejores revistas del mundo. Suelo reflejar mi estado de ánimo con los colores.

En la muestra “Universo paralelo” que Decur inauguró en Galería Mar Dulce el 9 de marzo, se puede ver un recorrido por sus cuadros y las distintas épocas por las que pasó su estado de ánimo. Algunos un tanto lúgubres y nostálgicos, otros más luminosos, respiran una narración diferente. En uno de ellos, conviven seres inanimados con animales vestidos, extraños y sonrientes, nubes con sombrero de casita y cuerpos musculosos, teteras con ojos y panes que caminan por la mesa, invitados a tomar el té o quizás a ser comidos.  El surrealismo feliz es el resultado de su imaginación combinado con horas y horas de trabajo concentrado y minucioso desde el escritorio circular que construyó aún antes de saber que sería la base de operaciones para viajar a su inconsciente.

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Cuadro perteneciente a la muestra “Universo Paralelo”

-¿Qué técnicas usas y cuál es la que más te gusta? ¿Acrílicos? ¿Dibujas con Wacom? ¿Preferís lo analógico a lo digital?

-Acrílicos y acuarela es lo que más me gusta, pero desconozco muchas técnicas. No dudo que aparezcan nuevos romances… Wacom fue un romance pasajero, que puede volver, pero no todavía.

-Los dibujos remiten a otros años, autos antiguos, caballeros y damas, tu gusto por el mobiliario, las bibliotecas, el secreter… ¿tienen alguna explicación, te lo planteaste al empezar a dibujarlos? ¿Sentís que pertenecés a otra época?

-Esto viene de chico, me gustaban los muebles antiguos y los cajones, pero no cualquier cajón, sino, los chiquitos, mientras más chiquitos, más era la duda de qué cabría en ellos. Seguramente cosas de valor. De valor para mí, para un niño, como por ejemplo las piezas de un robot gigante que nunca construiré. Hay un mueble en especial, son conocidos como “escritorios con persiana” o “secreter”. Son los que más me gusta dibujar, son los que más cosas me transmiten, son los que más cajoncitos tienen y bueno, hoy en día, Secreter es mi personaje principal. Este mismo mueble, me lleva directamente a su época, en donde las cartas se escribían a mano, en donde sacar una foto era un acontecimiento importante, etc… La verdad que no sabría responderte a la pregunta de si siento que pertenezco a otra época, lo que sí puedo decirte, es que los elementos antiguos me llevan a ella.

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Conceptual Incomprensible, de Liniers, dibujada por Decur para la contratapa de La Nación

-¿Qué te gusta hacer cuando no dibujas? ¿Lees? ¿Qué clase de libros te atrapan? ¿Mirás cine, series?  -Cuando no dibujo, una de las cosas que más me gusta hacer, es salir a caminar. También mirar películas, muchas repetidas y algunas nuevas. Me atrapa todo Miyazaki por ejemplo. De inspiración me sirve todo.

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Tiempo de aprender 

El otro día escuchaba al actor y director Osqui Guzmán que contaba sobre su padre, de origen muy humilde que no le habló durante tres años cuando supo que él se dedicaría a la actuación pero que le pidió perdón al verlo actuar, porque recién ahí lo entendió. Leí que tu viejo fue albañil, ¿cómo tomó que después de ayudarlo a él y trabajar en la fábrica y en el ciber te dedicaras al dibujo? ¿Tu familia lo entendió? ¿Cómo es tu relación con ellos?

-Mi viejo trabajó toda su vida como obrero en distintas fábricas. Cuando volvía de ellas, hacía changas para que haya un peso más en la familia. Por eso, hacía de todo, desde albañilería hasta arreglar cañerías, canillas o lo que sea. A los 15 años le dije que no quería ir más a la escuela y me dijo: …ok, pero vas a tener que venir a trabajar conmigo y eso hice. Trabajé con él desde los 15 a los 20 y después entré en la fábrica General Motors “ARBEIT MACHT FREI”. Duré 4 años y me echaron porque me agarré doble hernia de disco y “no pudieron” encontrarme un lugar, tuve mucha suerte de que no me lo hayan encontrado.

Luego de la fábrica, me puse a estudiar diseño, pero me hincharon las pelotas con la tipografía y la vida de Piet Mondrian, duré un año. Luego, vino el ciber 2008-2009, en estos años sentí que ponía mi vida en los rieles de la vía, me agarró depresión. Me levantaba para atender el ciber y me volvía a acostar… Me sirvió para comprobar eso de “los amigos”. Descubrí que es difícil compartir una pena, es mucho más aceptable la risa y el “pasarla bien”. Mandé a cagar a más de uno…

Obviamente mi familia no lo entendió, pero no les quedó otra. Mi decisión era inquebrantable, dibujar o morir. El tiempo trajo cosas hermosas y ellos, de a poco, fueron comprendiendo.

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-¿Qué sentís que aprendiste de en estos años de despegue? ¿Quiénes fueron tus referentes y amigos? –además de Liniers, claro- El oficio de dibujante suele ser bastante solitario, y supongo que más en Arroyo Seco ¿tenés amigos dentro de la profesión?

-En estos años de despegue, descubrí que no todo es color de rosa, que hay dibujantes a los que les molesta mucho encontrar similitudes o influencias y también, descubrí la más grande generosidad y amistad de la que podía imaginar. La generosidad de los grandes. Liniers, Alberto Montt, Netomancia, Max Cachimba, Juan Sáenz Valiente, Jorge González, Tute. Dentro de la profesión encontré gente maravillosa; Daniel Divinsky, Kuki Miller (la gente de Ediciones de La Flor) Netomancia (escritor de puta madre) Dalma Longo, Pablo Sapia (escultor de puta madre) Cristian Turdera, Severi, la gente de Orsai.

-¿Cómo ves el panorama de la historieta en Argentina? ¿Se puede vivir de dibujar o son muy pocos los afortunados? -El panorama es excelente. El auge que tiene tanto la historieta, como la ilustración es increíble. Pero todavía falta bastante. Cuesta mucho vivir de esto, hay veces que se siente como remar en arena. De todas maneras, ¡remar en arena saca buenos músculos! No me gusta la palabra “afortunados”. Por ejemplo, Messi no es un “afortunado”. Cada quién está en donde quiso estar y donde tiene que estar. Por lo menos, así lo veo yo.

-¿Qué te dejó la experiencia Orsai?

-Ufff… fue y es increíble. Lo más lindo de trabajar con ellos, fue precisamente eso, trabajar con ellos. Siento que confiaron en lo que hago y eso me dio mucho más ánimo para seguir remando. Una cosa MUY bella que me dejó la experiencia Orsai, fue ver a Chiri y María, (jefe de redacción y directora de arte de la revista) además de viajar desde Buenos Aires para presenciar mi muestra en Arroyo Seco, hicieron 300 kilómetros y pusieron el auto a 180 por hora, para poder llegar a horario. Eso es amistad, eso es amor, eso es dar ánimo. Por otro lado, fue hermoso haber publicado todas las portadas de 2012 y dos notas, “Las Larvas” de Abelardo Castillo y otra para “Los Polgar”.

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Tapa de Revista Número 7 de Orsai

-¿Cuáles son los proyectos para 2013? ¿Se viene un nuevo libro con Ediciones de la Flor?

-¡Así es! el libro se llama “¡Pipí cucú!” y va a presentarse en la feria del libro en Buenos Aires. Se viene algo MUY lindo junto a Liniers, ¡es sorpresa! Estoy pintando mi tercer libro para una editorial Europea. Se vienen algunas cositas hermosas con los chicos de Monoblock. En la feria del libro sale un libro ilustrado por mí y dos dibujantes más, junto a la gente de Pequeño Editor, el libro se llama “Cuentos del globo 3”.

Viajo a Chile este 8 de mayo a inaugurar mi muestra, en PLOP Galería. Y a finales de año, a Uruguay, a la feria del libro. Sale un hermoso juego de mesa, con mis ilustraciones, con la empresa de juegos Maldón. A mediados de año habrá una muestra con todo lo que hice para la revista Orsai. Y más cosas, que no puedo decir, porque están verdes.

cigarra

Pipí-cucú 6

-Si tuvieras que hablarle a gente que está como vos, al Decur triste que eras hace unos años, ¿qué le dirías?

-¡Les diría que están hasta las manos! jaja, no broma. Esto que voy a decir puede sonar un poco duro. Pero creo que es lo que me hubiese gustado que me dijeran a mí cuando estaba como estaba. Primero: ¿Qué es lo que querés? Segundo: ¿Qué estás haciendo para hacer eso que querés? Aprende de lo que hicieron los demás y preguntate, ¿estoy haciendo eso o algo parecido a eso? ¿Le dedicás todo el tiempo que podes? Hay mucha gente hermosa que te va a dar una mano. Y los que no te ayuden… te harán más fuerte.

El universo fantástico y detallista de Decur se extiende y crece dentro de su imaginación para conectarse con  personas que disfrutan del arte. Atrás quedó la depresión, adelante, lo incierto y asombroso del guión de una película que él escribe todos los días.  

Decur en Bolivia

Foto de su paso por Bolivia con la muestra Merci! (2012) 

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3 thoughts on “La película fantástica del Universo Decur

  1. Un placer leer cada palabra que me permitió acercarme a este Gran Dibujante de las cosas pequeñas. Elaborada la nota con sus perspectivas y enlaces, donde cada obra es un mundo que se multiplica a medida que se lo observa más y más. Tiene tanta poesía en sí mismo Decur que contagia las ganas de ver la vida de una manera más “decurística”

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